sábado, 1 de enero de 2011

Un arañazo no mata.

Hoy puse mal tiempo a la buena cara,
Callé las sonrisas con lágrimas
y volví a acordarme de ti con todas las ganas.

Por no verte me puse las gafas,
grité mis silencios al viento
y encerré bajo llave mi alma.

Me hirieron de nuevo y no estabas.
Me faltó tu abrazo
para ocultar la cara.